Renatto's profileSíntesis – Perú - Mundo...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
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June 22 El Perú y su nuevo rumbo económico…Quiero comenzar esta columna citando las palabras del celebre Manuel Gonzáles Prada: “Los que pisan el umbral de la vida se juntan hoy para dar una lección a los que se acercan a las puertas del sepulcro. La fiesta que presenciamos tiene mucho de patriotismo y algo de ironía; el niño quiere rescatar con el oro lo que el hombre no supo defender con el hierro”.
Desde la guerra del Pacifico, el Perú, ah sido el conejillo de indias de muchos gobernantes, de muchos que quizá, en su momento pensaron que las decisiones tomadas eran correctas. Sin embargo, nuestro país sigue en el execrable subdesarrollo.
El otro día leía una revista que un amigo me obsequio. Aquella revista, parecía el clásico discurso socialistoide que llevo al país a la decadencia total. Sin duda el socialismo, comunismo, marxismo (o como quieran llamarlo), solo trajo desgracia a nuestra sociedad. No es posible que haya gente que piense que aun ese es el camino correcto. En el 74 nuestro país tenía casi el mismo PBI per cápita que tenemos hoy, pero “gracias” a las ideas socialistas nuestro país perdió todo lo alcanzado. Y esa misma revista afirma que hemos tenido cien años de inversión, cien años que por supuesto han sido interrumpidos por gobiernos nefastos de izquierda (Velasco Alvarado y Alan García I), y es “curiosamente” en esos años donde hubo un enorme déficit fiscal, el PBI bajo a niveles africanos, la inflación se disparó, y demás.
¿Entonces por que hay gente que aun piensa de esa manera?
¡Yo no se! Esa pregunta, para mí, es el cuestionamiento universal.
La gente de pensamiento socialistoide quiere el paraíso sin haberlo trabajado, quieren todo sin haber hecho nada. Ellos buscan que el estado les de una anestesia que sin duda funciona en el corto plazo, pero que en el largo plazo, produce terribles consecuencias. Como dijo mi abuelo: “El estado da hoy sin saber que dará mañana” En clara alusión a las medidas tomadas por el gobierno aprista de 1985 – 1990.
¿Entonces el camino liberal que estamos siguiendo es el correcto?
Les contare una historia que leí en una de las publicaciones de David Fischman.
Hubo una empresa dedicada a la exportación de pescado congelado que quería lograr que su producto igualara al sabor del pescado fresco. Así que instalo tanques en sus bolicheras para que los peces siguieran vivos hasta que llegaran a tierra y fueran congelados. No funciono. Si los peces no se movían en los tanques, el sabor no era bueno. Los científicos experimentaron con una serie de hormonas y químicos para lograr el movimiento de los peces. Nada funcionaba. Finalmente, cuando ya no tenían otras ideas, el conserje del laboratorio sugirió poner en el estanque un depredador. Introdujeron, pues, un pez de mayor tamaño. Inmediatamente, los peces empezaron a moverse.
Es del mismo modo que en el Perú, las empresas tenían la protección del estado, y su funcionamiento era paupérrimo, los bienes producidos por dichas empresas eran muy caros y no igualaban a los productos extranjeros (por eso importaban tanto). Un sistema así solo causa mediocridad y el instinto de supervivencia y competitividad se pierde. Pero cuando liberaron el mercado, es ahí donde las empresas comenzaron la carrera, es ahí donde las empresas debían optar por aumentar su competitividad o unirse, para hacer frente a los grandes depredadores, o en el peor de los casos, dejarse comer (absorber).
¿Entonces debemos seguir este rumbo?
No, tal vez esta es mas una revolución cultural – ideológica, que económica.
Necesitamos una clase empresarial que tenga conceptos de patria, nación y pueblo. Una clase empresarial que priorice al país, y no a su mercado externo. Y no digo que no exporten, por que de eso se trata, de exportar y de expandirse a otros países, para lograr las espaldas financieras que permitan consolidarse tanto en el país de origen, como en otros.
Sin embargo, la clase empresarial de hoy solo tiene una bandera, y son los verdes. Especulan con los bienes, evaden impuesto, tienen a sus trabajadores en condiciones infrahumanas, etc. Es eso lo que desechamos.
También queremos que nuestras empresas, al menos en el Perú, sean netamente de capitales peruanos (no necesariamente del estado, sino de capitales peruanos, como el grupo Romero, Brescia, Rodríguez Pastor, etc). Un sueño que alienta a mucha gente, pero que es muy difícil lograr. Queremos un justo impuesto a la explotación minera, y no la pobrísima negociación que tenemos ahora. Pero que quede claro, que no se trata de “nacionalizar” o “estatizar”, sino de conversar, de invertir, de llegar a un acuerdo más justo, sin llegar a los límites de Bolivia y Venezuela. No queremos espantar a los grandes capitalistas extranjeros, sino atraerlos, pero cambiando moderadamente las reglas del juego. Y créanme, tanto el Estado como sector privado terminaran beneficiándose. Crear empresas mixtas. Así como China y Chile (que son países abiertos al mercado), tienen empresas, CODELCO por el lado de Chile, y un montón de empresas por parte de CHINA. ¿Entonces por que el Perú no puede hacer empresas? Claro que podemos.
Creemos que el Estado debe tener un rol activo en el mercado, pero no controlando precios, por que de eso ya hemos aprendido. Nadie puede negar las leyes de la oferta y la demanda. Empero, el estado puede invertir en conjunto con el sector privado en mercados tipo “Santa Anita”, que sin duda, ayudaran mucho a combatir la especulación y otras pestes.
¿Capitalismo de estado? ¿Se dará preferencia al empresario nacional y no al extranjero?
La participación del estado debe ir dirigida a la micro, pequeña y mediana empresas. Los caminos más aptos son: Invertir más en infraestructura, dar préstamos a largo plazo con una muy baja tasa de intereses, ¡capacitar!, incentivar a los microempresarios a unirse (algo así como gamarra o infantas).
Solo mediante una “revolución educativa”, se lograra el empresariado de sabor nacional, un sector que invierta y que compre. Comenzar el dominio del capital peruano en nuestro territorio. Olvídense de las nada prácticas nacionalizaciones o estatizaciones.
Debemos mirar al sur y pensar que tenemos a un competidor (Chile), por que aun existe el antichilenismo en nuestro país, es por esa razón que debemos seguir adelante como nación. Ahora la guerra ya no es armada, sino cultural, económica y tecnológica. ¿Y por que no superar a Chile? ¡Si tenemos todo! El país del sur no es muy ancho y ajeno. Y así como empecé esta columna, quiero terminar citando una vez mas a Gonzáles Prada: “Niños, sed hombres, madrugad a la vida, porque ninguna generación recibió herencia más triste, porque ninguna tuvo deberes más sagrados que cumplir, errores más graves que remediar ni venganzas más justas que satisfacer.”
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